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Evitar el bumping

Todos sabemos que el bumping es el sistema más usado por los ladrones a la hora de manipular las cerraduras de las viviendas para entrar a robar. Para evitar esto, es importante saber cómo evitar el bumping, para que el ataque del ladrón no te coja por sorpresa y puedas evitar el robo. Nuestros compañeros le daran toda la informacion necesaria.

¿Qué es exactamente el bumping?

Antes de entrar en más detalles, veamos qué es el bumping. Una vez que sepas lo que es, te va a ser más fácil entender los siguientes apartados y te darás cuenta de lo importante que es la toma de medidas urgentes para mejorar así la seguridad de tu hogar o local comercial.

Hablamos de una técnica que usaban los profesionales para abrir las puertas. Muchos la conocen como la técnica de los golpes. Para ello, se introduce una llave maestra o modificada en la ranura y a continuación, se le dan unos golpes, hasta que los cilindros se muevan, haciendo que la puerta se abra.

Hasta hace una década o tal vez menos, este sistema se usaba solamente por los profesionales, pero los cacos se dieron cuenta de lo fácil que resulta abrir una puerta con esta técnica y se adueñaron de ella. Así pues, un profesional es capaz de abrir la puerta en tan solo menos de medio minuto. Es por esto que esta técnica le va genial a los ladrones, pues tienen vía libre para abrir cualquier puerta que se propongan. Por esto, cada vez son más los que apuestan por cambiar sus cerraduras por unas antibumping.

¿Qué es preciso saber del bumping?

Como ya hemos comentado, esta técnica hace unos años tan solo era usada por los cerrajeros para abrir las puertas de los usuarios, en caso de pérdida de llaves y que no pudiesen abrir sus puertas. Sin embargo, a partir del 2002 aproximadamente, esta técnica pasó de ser algo positivo y ventajoso a ser un auténtico problema de seguridad.

En los últimos años este tipo de robos han crecido notablemente. Este tipo de llaves son muy económicas y ya que hay muchos tutoriales en Internet, muchas personas están usando este sistema para abrir las puertas y más robar en las viviendas o negocios.

Si se tienen en cuenta los datos, un 90 % de las cerraduras pueden ser abiertas a través del bumping, es por esto que es realmente fácil que el ladrón pueda abrir la puerta. Por esto cada vez más personas están tomando medidas, para evitar que los ladrones entren en sus casas. Supongamos que un ladrón va a tu casa y observa que tienes una cerradura antibumping. En este caso buscará otra que sea más fácil de abrir.

Evitar el bumping

Eso sí, aunque en teoría esta técnica pueda parecer sencilla, realmente no lo es. Hace falta de tener muchos conocimientos en cerrajería para poderla usar correctamente. Si la técnica no se conoce bien, se puede hacer demasiado ruido y tardar demasiado tiempo en abrir la puerta. Por este motivo, las bandas antes de lanzarse a robar, practican durante mucho tiempo, para que la tarea de abrir la puerta sea lo más rápida posible.

El punto negativo es que las llaves para realizar el bumping se pueden encontrar fácilmente. Esto hace que cualquier persona que se lo proponga pueda aprender a usar este sistema y robar. Es tal la popularidad y la facilidad de encontrar este tipo de llaves, que los robos se han incrementado con fuerza durante los últimos años a través de este sistema. Si se impidiera vender este tipo de llaves, los robos bajarían de manera importante.

¿Merece la pena cambiar la cerradura?

Sí, si tienes una cerradura antigua y te preocupa la idea de que puedan entrar en tu vivienda a robar, lo mejor es cambiar la cerradura. Hay personas que piensan que no merece la pena cambiarla, pues lo que hay en su vivienda es de poco valor. Lo que es un error muy común. Los ladrones no saben qué pueden encontrarse en una casa en la mayoría de ocasiones.

Si, finalmente, un ladrón entra en tu vivienda, es posible que no te robe nada, aunque en la búsqueda de algo valioso es posible que te provoque daños importantes.

Para evitar problemas, lo más recomendable es ahorrar algo de dinero e invertirlo en seguridad. Evitarás así que te roben y podrás dormir bastante más tranquilo por las noches.

¿Qué cerradura antibumping compro?

Cuando vayas a renovar tu vieja cerradura, es importante que no solo te fijes en si es o no antibumping. Aunque es un factor muy importante, también tienes que comprobar si es anti taladro, anti ganzúa y anti palanca. Cuanto más segura sea, más complicado se lo pones al ladrón. Debes comprar siempre cerraduras fabricadas por marcas importantes que inspiren confianza. Recuerda que la seguridad no se regala, evita caer en las ofertas demasiado suculentas y económicas.

Protege el bombín con un escudo de calidad. Este evitará que el ladrón conozca la marca de tu cerradura, por ende, que pueda usar la técnica del bumping… Es por esto que cada vez son más los tecnicos que recomiendan tenerlo. Este siempre ha de ser de calidad y evitar que los ladrones lo puedan manipular.

La seguridad es algo a tener muy en cuenta, pero desgraciadamente, la inmensa mayoría de las familias no la suelen tener en cuenta. Si quieres evitar que te roben, llama a tu cerrajero de confianza lo antes posible y solicítale que te cambie la cerradura por otra más segura, lo más segura posible.

Una vez instalada, tienes que cerrar la puerta con llave, así conseguirás que la cerradura pueda realizar su función. Si cometes el gran error de marcharte de tu casa y no cerrar la puerta con la llave, el ladrón lo tendrá todavía más fácil.

Si quieres contar con una seguridad óptima en casa, además de lo mencionado con anterioridad, puede resultar interesante instalar también un cerrojo de seguridad. Estos no pueden ser abiertos con la técnica del bumping, son un complemento de seguridad excelente. Si apuestas por un cerrojo en casa, te recomiendo que te decantes por uno con sistema de bloqueo. De esta forma, nadie podrá abrirlo cuando pulses el botón en el interior y conseguirás dormir, por ende, bastante más tranquilo.

¿Podemos poner otra cerradura en una puerta blindada?

La seguridad es una de las necesidades básicas del ser humano. En la famosa pirámide de Maslow, donde se agrupan y jerarquizan las necesidades humanas, las de seguridad se sitúan en el segundo escalón, justo por encima de las necesidades fisiológicas, que son las más básicas e indispensables para la supervivencia.

En este sentido, proteger nuestros hogares y nuestras pertenencias ha sido desde tiempos inmemoriales una preocupación constante del hombre. Desde los primitivos sistemas que se usaban en la prehistoria para impedir el ingreso a las cuevas que servían de morada, o la invención de los precursores de las cerraduras modernas, hace más de cuatro mil años, hay buenos indicadores del interés humano por preservar a salvo sus viviendas.

Y en los tiempos que corren resulta aún más importante buscar la manera de proteger aquello que más queremos y poder mantenerlo alejado de los amantes de lo ajeno. Particularmente en las grandes ciudades, el aumento de los robos y atracos se incrementan año tras año. Por eso, cada vez hay más personas interesadas en conocer cómo mejorar los niveles de seguridad de sus casas o empresas.

Para enfrentar esta lógica inquietud muchos han llegado a considerar la posibilidad de poner otra cerradura en una puerta blindada para añadir un plus de seguridad. Al respecto es mucho lo que se puede encontrar en internet, con toda clase de comentarios y sugerencias. Pero como bien sabemos, la red es un mundo abierto, donde cualquiera puede añadir contenido, sin que necesariamente este sea cierto. Por eso es importante escuchar la opinión de los expertos, quienes podrán decirnos si realmente las cerraduras complementarias aumentan el grado de seguridad de hogares y negocios.

Si en estos momentos te estás planteando invertir en algún sistema para incrementar la protección de tu vivienda o empresa, te invitamos a que continúes leyendo este artículo, pues hemos buscado una respuesta profesional para aclarar todas tus dudas.

¿Puedo instalar una cerradura en mi puerta blindada?

Responder esta pregunta es muy simple, si atendemos a un tema de posibilidades. Claro que puedes instalar otra cerradura en una puerta blindada. Pero que puedas hacerlo no significa que sea la opción más recomendada.

A pesar de lo que el sentido común podría sugerirnos, instalar una cerradura adicional no tiene mayor impacto en el nivel de seguridad de una puerta blindada. Se trata, en todo caso, de una cuestión psicológica, pues tendemos a pensar que en seguridad siempre más es mejor. Sin embargo, en este caso podríamos cometer un grave error.

En realidad, en la mayoría de los casos la instalación de una cerradura adicional en una puerta blindada no suele brindar un mayor grado de seguridad. Añadir otras cerraduras a las puertas blindadas no suele ser una medida eficiente para desestimular a los ladrones, pues no les dificulta mucho el trabajo.

Aquí lo que verdaderamente importante es que la cerradura de la puerta blindada sea de la mejor calidad y ofrezca las máximas garantías, asegurando una adecuada sujeción de la puerta y evitando fallos que puedan facilitar el acceso de personas indeseadas a tu hogar o empresa.

¿Debo poner un cerrojo en mi puerta blindada?

En algunos casos se sugiere la instalación de un cerrojo acorazado, como medida complementaria para reforzar la seguridad de la puerta blindada. A lo sumo, como hemos mencionado, te hará sentir más tranquilo, pero solo se trata de un asunto de percepciones y no de una solución de seguridad.

La experiencia ha demostrado que aunque en muy contadas ocasiones añadir un cerrojo a una puerta blindada ha disuadido a algún ladrón principiante, es mucho más probable que termines dañando la puerta, al tener que taladrarla para realizar la instalación.

Es por ello que la instalación de cerrojos en las puertas blindadas no resulta aconsejable y la razón de ello es muy simple. La mayoría de las veces las puertas blindadas son huecas en su interior. Por ello, los tornillos de estas puertas no cuentan con un punto de anclaje real, sino que se ajustan a un pequeño tablero de madera de aproximadamente unos 4 mm. Como la sujeción no es sólida, basta con un golpe fuerte para romperlo sin mayor dificultad.

Si a pesar de ello estás convencido de la conveniencia de instalar un cerrojo, tendrás que evaluar la posibilidad de sujetar un par de tornillos a la placa de metal de la puerta. Así el cerrojo podría tener un anclaje más seguro, pero definitivamente esta instalación no podrá ofrecer la misma solidez y agarre que tiene un anclaje correcto y en perfectas condiciones, hecho con cuatro tornillos.

Por otra parte, si lo pensamos fríamente, un ladrón que se atreva a intentar vulnerar una puerta blindada no es un caco cualquiera. Generalmente se trata de delincuentes con experiencia y un cierto grado de preparación y especialización, que antes de emprender semejante empresa ha tomado todas las previsiones necesarias.Por eso, una vez que haya logrado vulnerar el sistema de una puerta blindada, no le será difícil superar la barrera de un sencillo cerrojo para acceder al interior del inmueble.

Con esto no queremos decir que los cerrojos no sean eficientes. Estos cumplen un gran trabajo cuando se trata de puertas macizas, que permitan una correcta  fijación del dispositivo.

Un cerrojo adecuadamente instalado es una excelente alternativa para incrementar la seguridad de tus puertas, y sin duda contribuirá en buena medida a evitar los robos, pero la clave de su buen funcionamiento está estrechamente ligada a su correcta instalación y esto no es posible cuando se trata de una puerta hueca.

¿Entonces qué hago?

Antes de colocar cualquier elemento de seguridad adicional es indispensable realizar un cuidadoso análisis integral de los mecanismos ya instalados. Debes valorar si verdaderamente esto tendrá un impacto en la seguridad real de tu hogar o empresa, o se trata solo de una percepción meramente subjetiva. Piensa que si la cerradura no va a aportar un mayor grado de seguridad, lo único que conseguirás es desperdiciar tu dinero, pues se trataría de una inversión completamente innecesaria.

Asimismo, debes estar consciente de que no existe ninguna cerradura en el mercado que sea capaz de evitar el riesgo de robo al 100%. A pesar de las innovaciones y de la constante mejora de los dispositivos de seguridad, lamentablemente las técnicas delictivas le siguen el paso a estos avances. Por eso lo único que está en tus manos es asegurarte de que los mecanismos de seguridad que tengas en tu casa o negocio sean de la máxima calidad y sean efectivos contra los tipos de ataques más frecuentes.

Por otra parte, quizás resulte más conveniente reforzar la seguridad de otras vías de acceso, antes que instalar un cerrojo o una cerradura adicional en tu puerta de seguridad. Tendemos a concentrarnos solo en las puertas principales, dejando vulnerables otras alternativas como las ventanas o puertas traseras.

En muchas ocasiones los ladrones identifican estos puntos débiles y penetran en las viviendas a través de las ventanas. Instalar en estos puntos rejas o sistemas de cerramiento seguros que impidan o dificulten el acceso es una medida mucho más efectiva que redoblar la seguridad de la puerta principal.

Igualmente, si consideras que tu punto vulnerable es la entrada principal, en lugar de añadir cerraduras a una puerta blindada, quizás deberías plantearte la posibilidad de sustituirla por una puerta acorazada de máxima seguridad. Estas definitivamente dificultan mucho más el acceso de un delincuente a cualquier instalación.

Por todo lo anteriormente expuesto es que nunca nos cansamos de repetir que ante cualquier duda o pregunta, lo más recomendable es que, antes de tomar una decisión, contactes a un cerrajero profesional de confianza, como los de nuestra empresa. Ellos te podrán asesorar y ofrecer la solución más adecuada para cada situación, tomando en cuenta las características particulares de cada caso y ofreciéndote una respuesta que realmente te permita incrementar la seguridad de tu hogar o empresa

Y en esto, como en todo, la honestidad y profesionalismo de los técnicos juega un papel fundamental. Si caes en manos de cualquier cerrajero inexperto o inescrupuloso puedes ser víctima de una estafa, pues por ganar un dinero rápido podría convencerte de que necesitas una cerradura que no precisas y hacerte perder tu inversión, sin mejorar en forma alguna la seguridad de tus inmuebles.

Asegúrate de que la compañía de cerrajeros que contrates tenga las credenciales y referencias que la distingan como una empresa fiable, profesional, y de confianza, que en todo momento piense en la satisfacción de sus clientes y pueda garantizar la calidad de sus trabajos y la eficiencia de los sistemas y elementos de seguridad instalados.

No pierdas más tiempo, pues la protección de tus bienes y seres queridos no es cosa de juego y cada minuto que pasa aumenta tu riesgo de ser víctima de la inseguridad. Infórmate sobre las alternativas más adecuada para tu situación particular y evita que los amigos de lo ajeno pongan las manos encima de lo que más valoras.

Historia de la cerrajería

Para comenzar, es importante informaros que así como el hombre ha evolucionado, también lo ha hecho la cerrajería. Si te gusta saber un poco más de las cosas, es importante tener consciencia de qué es y cómo ha ido progresando con el tiempo, debido a la necesidad de proteger nuestros bienes. Visto esto, os recomendamos leer este artículo para que conozcáis la interesante historia de la cerrajería y podáis comprender por qué la cerradura de vuestra casa ha llegado a ser lo que es.

¿Qué es la cerrajería?

La cerrajería es el oficio que se dedica a la reparación, instalación y mantenimiento de las cerraduras y cerrojos, para que puedan estar en óptimas condiciones y así evitar que otras personas puedan abrirlos y tomar cosas que no les pertenecen. Como os habíamos dicho, desde el comienzo de la humanidad, hemos tenido la necesidad de proteger nuestros bienes del robo, y es por eso que se ha hecho la invención de la cerrajería, como os explicaremos a continuación.

 

En el pasado, a las personas que practicaban la cerrajería no se les llamaban cerrajeros, sino herreros. Este oficio está vinculado con la forja, que en consecuencia, dio inicio a la realización de cerraduras y llaves para abrirlas. De esa forma, se logró que sólo los propietarios de esas llaves pudieran abrir las cerraduras y tener acceso al lo que ellas protegían.

No existe una fecha exacta en la que se haya inventado la cerrajería, no obstante, se cree que los egipcios o los chinos fueron las primeras civilizaciones en utilizarla para proteger sus bienes de los posibles ladrones. El éxito de este oficio pronto se extendería a otras civilizaciones, como la griega y la persa, quienes empezaron a desarrollarlo para lograr que las cerraduras fuesen más seguras.

En aquella época existían dos tipos de cerraduras: las de hierro y las de madera. Las cerraduras de hierro eran las más seguras y las utilizaban los poderosos. Mientras que, las cerraduras de madera, que eran las menos usadas, las utilizaban los pobres para intentar defender sus pocos bienes.

Tiempo después, esta tecnología llegó a los romanos, quienes la modificaron un poco para lograr hacerla aún más segura. Fueron ellos quienes inventaron la “vuelta de llave”, un sistema que resultó de alta seguridad para esa época.

Luego, durante la edad media, la cerrajería continuó evolucionando. En esta época, los cerrajeros no sólo creaban cerraduras seguras, sino que se convirtieron en diseñadores que hacían de ellas objetos muy vistosos. La complejidad del diseño reflejaba el poder económico de la familia, lo que hizo de las cerraduras un objeto que establecía la diferencia entre las clases sociales. Además de esto, durante esta época también se desarrolló el pestillo.

A finales del renacimiento en 1778, Roberto Barron había inventado la cerradura de doble vaso. Esto marcó un salto evolutivo dentro del mundo de la cerrajería, ya que el perno sólo podía extraerse con la llave correcta, lo que aumentó de manera significativa la seguridad.

Años más tarde, en 1784, José Bramah había inventado la cerradura de seguridad conocida como “resorte”, las cuales fueron imposibles de abrir hasta pasados 60 años, cuando Alfred Charles Hobbs pudo hacerlo.

Por esta razón, durante la edad moderna, se realizaron muchas investigaciones para lograr conseguir un sistema más eficiente. Así que, en el año 1818, Jeremiah Chubb logró inventar la cerradura con detector.

Linus Yale, quien había creado su empresa de cerrajería en 1840, en el año 1848 sorprendió con su invención de la cerradura del vaso del perno, con la cual se podían identificar las llaves a través de pequeños tubos al interior de la cerradura. Estas se convirtieron en las bases de las llaves que utilizamos en la actualidad cuando comenzaron a ser planas y con bordes serrados, mejora que pudo ser posible gracias a que años más tarde el hijo de Yale comenzara a hacerse cargo de la empresa.

Posteriormente, en el año 1857, James Sargent había inventado la cerradura de combinación de llave cambiable. Esta cerradura le daba un tiempo al propietario para abrirla, y cuando este tiempo pasase y no se pudiese abrir, esta volvía a cerrarse.

A principios del siglo XIX, exactamente en el año 1916, Samuel Segal inventó unas cerraduras conocidas como Jemmy Prueba. Estas cerraduras permitían su cierre desde el interior e impedían que otras personas pudiesen entrar desde el exterior.

Finalmente, en el año 1921, Harry Soref, quien aportó mucho al mundo de la cerrajería con sus investigaciones, inventó la cerradura conocida como Master Lock. Y, en 1924, optimizó los cerrojos de manera importante para volverlos más seguros.

La importancia de los cerrajeros en la historia

Como habéis podido apreciar, los cerrajeros han tenido un papel muy importante en la historia, ya que han logrado asegurar los bienes de las personas frente a los ladrones.

Para ilustrar esto, en la antigüedad aquellos cerrajeros que trabajaban para los reyes y los poderosos debían hacer juramentos que los obligaban a realizar su oficio bajo la amenaza de pena de muerte si por alguna razón osaban a concederle una llave a otra persona para que pudiese abrir la puerta, lo que hacía del oficio un asunto complicado.

¿Qué hacen actualmente los cerrajeros?

Debido a que el oficio de los cerrajeros ha evolucionado con el paso del tiempo y ya no tienen tantas responsabilidades, en la actualidad se dedican a cambiar las cerraduras de los hogares a petición de sus clientes para aumentar la seguridad o abrirlas en caso de pérdidas de llave.

Hasta hace poco tiempo, este oficio se transmitía de padres a hijos. Es decir, era considerado como un oficio generacional al que era difícil acceder. Actualmente, cualquier persona que quiera dedicarse a la cerrajería puede hacerlo a través de varios cursos. Al adquirir los conocimientos necesarios y aprobarlo, la persona tiene dos opciones; poner un negocio de cerrajería o entrar en una empresa que se dedique a este oficio, a menos que se especialicen en áreas relacionadas con el mundo de la seguridad.

En resumen, el trabajo de los cerrajeros actualmente es de reparar, mantener y abrir cualquier sistema de seguridad, ya sean cerraduras, candados y cerrojos de una vivienda, un edificio y hasta de un coche. También pueden vender estos sistemas de seguridad y realizar la copia de las llaves en caso de que la necesitéis.