Historia de la cerrajería

Para comenzar, es importante informaros que así como el hombre ha evolucionado, también lo ha hecho la cerrajería. Si te gusta saber un poco más de las cosas, es importante tener consciencia de qué es y cómo ha ido progresando con el tiempo, debido a la necesidad de proteger nuestros bienes. Visto esto, os recomendamos leer este artículo para que conozcáis la interesante historia de la cerrajería y podáis comprender por qué la cerradura de vuestra casa ha llegado a ser lo que es.

¿Qué es la cerrajería?

La cerrajería es el oficio que se dedica a la reparación, instalación y mantenimiento de las cerraduras y cerrojos, para que puedan estar en óptimas condiciones y así evitar que otras personas puedan abrirlos y tomar cosas que no les pertenecen. Como os habíamos dicho, desde el comienzo de la humanidad, hemos tenido la necesidad de proteger nuestros bienes del robo, y es por eso que se ha hecho la invención de la cerrajería, como os explicaremos a continuación.

 

En el pasado, a las personas que practicaban la cerrajería no se les llamaban cerrajeros, sino herreros. Este oficio está vinculado con la forja, que en consecuencia, dio inicio a la realización de cerraduras y llaves para abrirlas. De esa forma, se logró que sólo los propietarios de esas llaves pudieran abrir las cerraduras y tener acceso al lo que ellas protegían.

No existe una fecha exacta en la que se haya inventado la cerrajería, no obstante, se cree que los egipcios o los chinos fueron las primeras civilizaciones en utilizarla para proteger sus bienes de los posibles ladrones. El éxito de este oficio pronto se extendería a otras civilizaciones, como la griega y la persa, quienes empezaron a desarrollarlo para lograr que las cerraduras fuesen más seguras.

En aquella época existían dos tipos de cerraduras: las de hierro y las de madera. Las cerraduras de hierro eran las más seguras y las utilizaban los poderosos. Mientras que, las cerraduras de madera, que eran las menos usadas, las utilizaban los pobres para intentar defender sus pocos bienes.

Tiempo después, esta tecnología llegó a los romanos, quienes la modificaron un poco para lograr hacerla aún más segura. Fueron ellos quienes inventaron la “vuelta de llave”, un sistema que resultó de alta seguridad para esa época.

Luego, durante la edad media, la cerrajería continuó evolucionando. En esta época, los cerrajeros no sólo creaban cerraduras seguras, sino que se convirtieron en diseñadores que hacían de ellas objetos muy vistosos. La complejidad del diseño reflejaba el poder económico de la familia, lo que hizo de las cerraduras un objeto que establecía la diferencia entre las clases sociales. Además de esto, durante esta época también se desarrolló el pestillo.

A finales del renacimiento en 1778, Roberto Barron había inventado la cerradura de doble vaso. Esto marcó un salto evolutivo dentro del mundo de la cerrajería, ya que el perno sólo podía extraerse con la llave correcta, lo que aumentó de manera significativa la seguridad.

Años más tarde, en 1784, José Bramah había inventado la cerradura de seguridad conocida como “resorte”, las cuales fueron imposibles de abrir hasta pasados 60 años, cuando Alfred Charles Hobbs pudo hacerlo.

Por esta razón, durante la edad moderna, se realizaron muchas investigaciones para lograr conseguir un sistema más eficiente. Así que, en el año 1818, Jeremiah Chubb logró inventar la cerradura con detector.

Linus Yale, quien había creado su empresa de cerrajería en 1840, en el año 1848 sorprendió con su invención de la cerradura del vaso del perno, con la cual se podían identificar las llaves a través de pequeños tubos al interior de la cerradura. Estas se convirtieron en las bases de las llaves que utilizamos en la actualidad cuando comenzaron a ser planas y con bordes serrados, mejora que pudo ser posible gracias a que años más tarde el hijo de Yale comenzara a hacerse cargo de la empresa.

Posteriormente, en el año 1857, James Sargent había inventado la cerradura de combinación de llave cambiable. Esta cerradura le daba un tiempo al propietario para abrirla, y cuando este tiempo pasase y no se pudiese abrir, esta volvía a cerrarse.

A principios del siglo XIX, exactamente en el año 1916, Samuel Segal inventó unas cerraduras conocidas como Jemmy Prueba. Estas cerraduras permitían su cierre desde el interior e impedían que otras personas pudiesen entrar desde el exterior.

Finalmente, en el año 1921, Harry Soref, quien aportó mucho al mundo de la cerrajería con sus investigaciones, inventó la cerradura conocida como Master Lock. Y, en 1924, optimizó los cerrojos de manera importante para volverlos más seguros.

La importancia de los cerrajeros en la historia

Como habéis podido apreciar, los cerrajeros han tenido un papel muy importante en la historia, ya que han logrado asegurar los bienes de las personas frente a los ladrones.

Para ilustrar esto, en la antigüedad aquellos cerrajeros que trabajaban para los reyes y los poderosos debían hacer juramentos que los obligaban a realizar su oficio bajo la amenaza de pena de muerte si por alguna razón osaban a concederle una llave a otra persona para que pudiese abrir la puerta, lo que hacía del oficio un asunto complicado.

¿Qué hacen actualmente los cerrajeros?

Debido a que el oficio de los cerrajeros ha evolucionado con el paso del tiempo y ya no tienen tantas responsabilidades, en la actualidad se dedican a cambiar las cerraduras de los hogares a petición de sus clientes para aumentar la seguridad o abrirlas en caso de pérdidas de llave.

Hasta hace poco tiempo, este oficio se transmitía de padres a hijos. Es decir, era considerado como un oficio generacional al que era difícil acceder. Actualmente, cualquier persona que quiera dedicarse a la cerrajería puede hacerlo a través de varios cursos. Al adquirir los conocimientos necesarios y aprobarlo, la persona tiene dos opciones; poner un negocio de cerrajería o entrar en una empresa que se dedique a este oficio, a menos que se especialicen en áreas relacionadas con el mundo de la seguridad.

En resumen, el trabajo de los cerrajeros actualmente es de reparar, mantener y abrir cualquier sistema de seguridad, ya sean cerraduras, candados y cerrojos de una vivienda, un edificio y hasta de un coche. También pueden vender estos sistemas de seguridad y realizar la copia de las llaves en caso de que la necesitéis.